Yo puta hablan las prostitutas puta callejera

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De cabellos negros, largos y sedosos, sin nada de maquillaje, con una piel blanca de seda pura, una nariz perfecta y unos ojos negros donde se deposita toda la ternura de este mundo. Lleva pantalones negros anchos y una camisa blanca inmaculada. Sandalias de charol negro sin tacón. Mide cerca de 1,80 de estatura. A las doce menos cuarto empiezan a apagar las luces con intermitencia de tres minutos. Creo que tuve la misma infancia que tiene todo el mundo. Eso es muy genérico, no hay una infancia igual para todo el mundo.

No fue fabulosa, pero estuvo bien. Mi padre me quiere pero no es demostrativo, nunca me trató mal. Tampoco tuvimos un montón de dinero, pero sí el suficiente para vivir. No mucho, he tenido bastante; cada persona tiene cosas que desea y siempre deseamos algo que no tenemos, pero no había nada especial, claro que deseaba ser muy guapa y… I: También tener ropa bonita, cara, ser como una actriz de Hollywood y todo eso.

Soñaba esas cosas cuando niña, pero nunca me faltó de nada, ni ropa ni comida. Vine aquí hace casi dos años. Llegué con mi ex novio que me dejó y como estaba en una situación horrible, sin amigos, ni dinero y sin hablar el idioma, llamé a una amiga mía que vive aquí.

Es paisana mía y me dijo que tenía unos conocidos, buenas personas, que podían ayudarme. No explicó nada, solo me dijo que podían darme trabajo y yo como no tengo papeles y… I: Hablé con ellos y no tenía ni idea de lo que se trataba, nunca pensé que se tratase de eso y sobre todo nunca pensé de que yo pudiera hacerlo.

Tenía miedo de coger enfermedades… I: También tenía miedo de que me tocase una persona loca, pero el dueño de la casa me dijo que conocen muy bien a casi todos los clientes, que por qué no probaba y si no me gustaba lo dejaba, que no pasaba nada.

Pienso que es un trabajo… I: Se puede ganar bastante pero es un trabajo duro. No muchos, porque el dueño me ha dicho que no me interesa tener un montón de hombres a la semana; depende: Con la cara y el físico que tienes en cinco minutos te enamoras y te casas.

Nadie sabe lo que hago, mi familia y todo el mundo piensa que estoy de camarera pero así no puedo sobrevivir, tengo muchos gastos y esto es algo que me ayuda. Sí, se paga doble. Depende del tipo de trabajo, yo no hago muchas cosas: Es… Eso es una cosa muy rara y aquí se trata como algo normal. No; hay muchas personas con las que tengo casi amistad; tengo un hombre que viene a llorar. Solo se suele llorar por esas cosas, y por tantas otras, la verdad… M: No, es un pobre hombre que tiene una vida… es una persona muy sencilla, me sabe muy mal por él, es muy buena persona, de verdad, pero no tiene amigos, no tiene nadie con quien hablar.

Y habla conmigo, llora como un niño, me cuenta todo. No sé por qué, no sé qué pasa con las relaciones entre mujeres y hombres. Vienen muchos hombres casados y dicen que casi no hacen el amor con sus mujeres o que lo hacen una vez en dos o tres meses. Este trabajo tiene momentos que parece una sala terapéutica, creo que he tenido suerte con los clientes, nunca he tenido problemas. Por eso lo hago con la agencia, eso es una cosa y otra ponerte en la calle.

Horrible, horrible, estaba tan asustada… Era un cliente que llevaba muchos años con la agencia, después me sentí mal, sucia. Como profanada en algo que ya no se puede recuperar… I: Sí, pero sentí un asco indescriptible… Pero bueno, poco a poco me he ido acostumbrando. Te pone en enormes dificultades el hecho de irte con una persona que no conoces. Tal vez si lo hubiese tenido ya lo habría dejado.

Pero había un plazo para ir a la policía y hacerse los papeles gracias a la nueva ley. Es que tengo miedo de ir a la policía. Yo intento arreglar su vida con un frustrado sentimiento maternal y, como una sobreviviente nata, comienzo a inventar o descubrir salidas a su situación. Puedes decir que eres estudiante.

Ya voy a una escuela. Pero así no puedo conseguir los papeles. Pero no soy feliz. Tengo una idea de cómo quiero vivir mi vida y sigo con ella: No pienso mucho, no quiero pensar mucho. Sabes que esto es transitorio. Nunca se sabe, hay personas normales, pensaba que estas cosas solo las hacen hombres con problemas o gente rara.

Los que se van de putas son personas normales; hay chicos jóvenes que tienen esta costumbre y se van con putas, casi como si fueran a tomar copas, no lo ven nada raro. Pero no creo que lo encuentre por aquí. Cuando deje este trabajo puede ser que… I: A otra ciudad seguro. No es solo eso, también es porque… I: Te trae malos recuerdos. Empezar mi vida en un sitio nuevo, si tengo los papeles puedo vivir en Inglaterra o voy a Madrid, no sé. También estudio español en la Escuela Oficial de Idiomas y no sé, me interesan algunas cosas.

La cosmética, me gustaría tener mi centro de estética un día. Ese es un buen incentivo para ahorrar, tienes que hacerlo para conseguirlo. Para eso no puedo ahorrar porque tendría que trabajar muchos años ríe y no quiero. Mientras lo estoy diciendo ya me arrepiento, es una frase hecha y que no tiene sentido: Pídele un préstamo a alguno que va por ahí. Marta ni se ofende por mi comentario ni lo analiza en su vacuidad, se ve que es una persona sana. Tal vez me toque la lotería o me encuentre un cliente muy generoso.

Casi un año, creo, pero pronto cambiaré mi manera de vivir. Estoy un poco harta, es duro, muy duro. Ahora no, no he tenido suerte en el amor, ni en mi vida, y por eso no tengo novio de momento. Marta se queda como en suspenso, su vista se ensombrece de tristeza y melancolía. Que cuando una persona tiene un sueño todo el universo conspira para que ese sueño se haga realidad. Pero no sé, en mi vida, a veces sueño… La entrevista con Marta se hace casi imposible, por la prisa que tiene y por los camareros que lanzan miradas y bufidos de impaciencia hacia nuestra mesa, pero no sé qué hacer para que se sienta cómoda y me hable en profundidad de sí misma, ya que comienza a responder como Susana, casi con monosílabos.

Sí, pero todo eso hay que pagarlo y una escuela de estética es muy cara. Medio millón para obtener un diploma… I: M ríe de mí, que improviso sobre la marcha: Tengo que pagar el piso y todo, tengo muchos gastos; también mando dinero a mi madre para ayudarla.

Sí, en la Caja de Cataluña. Sí, desde septiembre me ponen en una escuela. Pues yo voy a que me pongas guapa, perdón, a que hagas un milagro. No mientas que vas a ir al infierno. Ya te dije que hablo con el dueño y me da personas que hacen cosas casi normales. Mucho… no sé cómo se dice en español, oral sex. En este punto de la conversación Marta se contradice con lo dicho anteriormente, no sé si es un problema del idioma o que en el magnetofón los ruidos me impiden escuchar claramente la respuesta.

Muy pocas veces el sexo anal, los hombres españoles no tienen costumbre. Hay muchas diferencias, son muy, muy distintos. Un chico que trabaja como prostituto dice que a él le dicen que no se lo ponga. Yo uso el preservativo, mis clientes saben que no soy una puta típica y, no sé, puede ser que por eso sean amables conmigo. Por ejemplo, una típica podría hacerlo sin preservativo. La verdad es que tengo un poco de prisa.

Marta atraviesa la puerta de cristales del edificio de apartamentos donde vive. Mientras desaparece en el ascensor, le deseo con todo mi corazón buena suerte.

Para mí empieza la misión imposible de la busca y captura de un taxi en la noche del viernes en Barcelona. El orgullo de cobrar, esa gratificación palpable por entregar el propio cuerpo en un intercambio físico, raras veces sentimental, que el resto de las mujeres lleva toda su vida haciendo gratis.

No se la puede catalogar como call-girl ni como chica de contactos, como se autodefine en un momento de la entrevista. La definición justa sería: Pero sobre todo es: Eso ella no lo sabe pero es así. Es un edelweiss crecido en lo alto de una montaña, que ha soportado intensas nevadas sin perder la frescura de sus pétalos, ni pudrirse.

Nació al lado de manantiales y cascadas de agua pura, después fue trasladada a una ciénaga, pero nada cambió. Un edelweiss es siempre un edelweiss. Creí que era como todas las otras, que primero aceptaban hablar conmigo y después de marear, pero marear mucho, se decantaban por un no casi violento, incómodas de que alguien que no era del negocio tuviese su móvil, hostiles, extrañas, inalcanzables.

Me lo jugué a una carta y gané. Cogí el puente aéreo y la llamé desde Barcelona: Me dio una cita de inmediato, no me lo podía creer. Resumo mi aspecto físico en tres palabras: Coqueteo con mi aspecto físico porque estoy convencida de poseer una belleza legendaria… Ella ríe y dice: Cuando llego acalorada y nerviosa a la cita, con quince involuntarios minutos de retraso esta ciudad va a acabar conmigo , al divisarla pienso en su pregunta: Nos metemos en un sitio equivocado, la terraza de El Corte Inglés.

Toda la ciudad de Barcelona ha tenido la misma idea que nosotras: Tuve una infancia muy poco comunicativa, no me ha faltado de nada: Soy una persona muy solitaria pero en un momento dado, cuando soy cariñosa, lo soy demasiado. No, no, viven juntos, todo perfecto, somos una familia unida.

No les veo porque no me interesa, no tienen nada que aportarme. Tengo un hermano que vive en Verona y no lo veo tampoco, pero somos una familia normal y corriente, de clase media alta, donde nunca ha habido problemas en apariencia. Necesitaba romper con mi vida anterior, con el esquema que tenía. Sí, incluso la vida profesional, seria e importante, me aburría muchísimo, necesitaba cortar. Lo peor que le puede pasar a una mujer: Yo tenia diecinueve años, empecé a vivir con él, no sabía que tenía otra relación, me mintió, me robó el dinero de mi trabajo como secretaria del presidente de una multinacional de exportación, me dejó embarazada y tirada en la calle, sin nada.

Antes había trabajado en un grupo editorial ya que hablo cinco idiomas correctamente. A raíz de estos hechos estuve un año con depresión y me daba igual todo, estaba harta. Estoy en juicio con ese señor, es un tema que no puedo dejar pasar. Sí, por supuesto; tal vez no era demasiado, pero sí mucho para mí en esa época. Era dinero ganado y ahorrado con mi trabajo. Ahora voy a por él, llevo ya mucho tiempo pero me da igual, seguiré hasta que le juzguen y le condenen por robo.

Toda esta historia me abrió algo dentro, estaba harta de mi vida y posiblemente por carencia emocional decidí hacer este trabajo: Pensé que me iba a costar muchísimo hacerlo, incluso a nivel físico, pero no fue así. Mi caso es realmente curioso. No me metí en este mundo porque necesitase dinero, entré por probar. Es contradictorio, pero este trabajo me permitió encontrar el equilibrio emocional que había perdido, yo tenía la autoestima por el suelo y casi enseguida empecé a notar que me enriquecía día a día a nivel humano.

No sé cómo explicarlo. Porque es un mundo muy complicado en el que la mayoría de las chicas se meten por el vicio del dinero, en este nivel no se hace por necesidad, por necesidad se hace en la calle. La calle es un infierno.

Las putas de clase alta tienen un problema emocional latente. Hay mucha agresividad, yo percibía esa violencia encubierta apenas, que se manifestaba a través de la competencia de las chicas, hay poca solidaridad aunque parezca mentira.

Entre nosotras la gente va mucho de superstar, lo que me parece ridículo. Tendrían que analizar su actitud pero no lo hacen; todo lo contrario, cuando hay una chica nueva, son muy anticompañeras. Seis meses, sí, solo seis meses. Pero al segundo día tenía la sensación de conocer este trabajo de toda la vida. No tuve casi tiempo de reaccionar, me presenté a una agencia, había un cliente que estaba allí, me cambiaron vistiéndome sexy y dije que sí. La ropa, porque iba muy informal.

Lencería, ropa nueva, de noche. Eso lo tenía claro yo, desde el principio; todo, incluso relaciones orales: Aunque eso me ha supuesto muchos problemas con ellos. En general lo utilizan para la penetración, pero para hacer una felación te dicen que no es necesario, es increíble; la gente o bien es ignorante o bien desconectan el chip, se olvidan de todo y solo piensan en el placer del momento. Me cayó lo peor: Me eligió solo a mí, pero si quiere a dos chicas las coge; dos o todas las que él quiera.

Sí, a mí… y a la droga. Ese es un tema que no quiero tocar ahora. Estuve con él dos horas. Fue lo peor, en el sentido del personaje. Una persona drogada es bastante difícil de llevar, a nivel sexual no hubo ninguna relación porque era incapaz de tener una erección, yo me llevé cincuenta mil pesetas. Casi nada, es gente que tiene muchas fantasías: A la hora de presentarme para ese trabajo yo ya estaba con ese señor. Y lo llevé tan bien que me sorprendí, tuve conflictos conmigo misma.

Estuve mal una semana. Sí, he hablado con otras mujeres y todas, en un momento de su vida, piensan en eso. Ella y su marido lo saben, él la lleva a la agencia, es un caso muy raro. Sí, sí, es de mutuo acuerdo. No; la deja, se marcha y ella hace las horas que necesita para apagarse. Es un poco fuerte.

Sí, es fuerte, pero ellos se llevan bien así. Yo hice este trabajo; ahora lo sé que fue positivo y con la distancia que te da el tiempo -en ese momento todo era muy confuso- pero estaba tan contenta de ganar cincuenta mil pesetas por estar con un señor que pensé que era fabuloso. Al mirarte pienso con sinceridad que dos horas de tu tiempo y de tu cuerpo o se entregan por amor o no tienen precio.

Dejé el trabajo, quería romper con la vida rutinaria que tenía, quería probar qué tal, tenía las ideas muy claras. Aunque es difícil de controlar, no quisiera llegar hasta tal punto que mi salud mental se resintiese. Observo con atención sus joyas: Nota mi interés y dice: Esto es un regalo de un cliente.

Te voy a decir una cosa: Uno de ellos se enamoró locamente y cada vez que venía, contrataba mis horas, pero no teníamos relaciones sexuales, pagaba para que yo no me acostara con otro. Forma parte del juego para enganchar.

Porque tuve que cortar con él, se volvió muy obsesivo. Le hace falta una mujer fuerte a su lado y pensó que la había encontrado en mí; yo lo soy, demasiado, porque cuando tengo una relación, se ve enseguida, ya que siempre voy por delante y necesito también un hombre de igual fortaleza.

Ese tipo de señor no me interesa, aunque me mantenga, no lo quiero. Perdona, Carlotta, eso ya me mueve un poco los esquemas. Hay micrófonos por todas partes, hasta debajo de la cama. Han hecho nuevas instalaciones en la casa de Reus con vídeo y eso no me parece correcto. No es por los clientes, sino por las chicas, para ver si alguna chica da su teléfono.

Eso es un delito gravísimo y puede convertirse en un instrumento de chantaje. Lo sé, he tenido problemas… I: En general llegan de diferentes maneras. Cuando hay una buena relación con un cliente te lo guardas para ti. Sí, así es, porque si ganas cincuenta mil en una hora tienes que dividir veinticinco mil para la agencia y veinticinco mil para ti. A veces, hay gente que te propone darte cincuenta mil solo para ti.

Las chicas funcionan así, no es muy riguroso hacia los dueños de una agencia pero se hace a menudo. Estoy pensando si me voy fuera de España para probar, no lo sé todavía, estoy descansando. No me impresiona demasiado esa perspectiva. Existe un negocio evidente que es el negocio sexual, y otro negocio en el que nosotras no tenemos nada que ver, que manejan los dueños.

Que es el de las drogas. Hiciste bien en dejarlo. Me fui porque vi cosas muy raras. Llamas a la agencia, dices lo que necesita esa persona y enseguida viene alguien, como si lo hubieran conseguido en ese preciso instante. A mí no me cabe en la cabeza que se lo traigan si no trafican. Sí, es una locura. Yo estuve en la casa de Reus, la de la Rambla… I: No; trabajaría solo para mí.

No hace otra cosa que intrigar. Hubo una chica que robó una billetera con dos millones de pesetas, era de un empresario que tenía que pagar al día siguiente los sueldos de sus empleados. Eso me parece ridículo porque con el dinero que puedes ganar… Ese día sí acabó todo el mundo en la comisaría de policía.

Creo que era una cleptómana y la echaron, si no, no se entiende: No me he encontrado con muchos viciosos. Hoy en día lo que les gusta es hacer tríos o estar con tres o cuatro chicas. Les gusta la sensación de pagar.

No, yo intento siempre no ser vulgar. Me he encontrado con hombres que tenían mucho miedo y si entras con ese lenguaje evidentemente se espantan. A esos los suelo tratar con distancia, porque no me gusta que me hablen así. Lo bueno es que podemos elegir: En general tienes que cooperar con la agencia, pero sí ha habido momentos super violentos… Una vez me pasó, dije que no quería repetir. No, he tenido incluso relaciones con mujeres. Antes de ejercer la prostitución tuve lo típico: A nivel sexual sí, porque conocemos nuestros cuerpos.

Nunca me he enamorado de una mujer, no soy lesbiana, pero en la agencia si había un servicio para una mujer, lo hacía yo. Completamente, y no fue así. En un caso me gustó la mujer, creo que era recíproco; en otras circunstancias, no. Sí… No da señales de querer explayarse en ese tema. Menos mal que dejó bien a la categoría… C: Yo llevo mejor el tema cuando es mental.

Las otras veces estaba en mi papel y descubrí que era muy altruista: Me di cuenta de todas esas cosas enseguida y las relaciones con los hombres siempre se han desarrollado muy bien porque yo entregaba mucho de mí como persona, seguramente porque lo necesito, de lo contrario no entregaría nada. Esta parte altruista mía la descubrí haciendo este trabajo, antes no era así. Sí, aunque algunos no: Generalmente son gente de bastante nivel social: Aquí es difícil contestar.

Los domingos por la noche se trabaja muy bien; muy, muy bien, sobre todo con hombres de negocios. Se trabaja mucho durante la semana, desde las cinco de la madrugada hasta las nueve de la mañana: Hay muchísimo trabajo por las mañanas en general. He tenido orgasmos y curiosamente con la gente que menos me decía físicamente. Es que el cuerpo va por su cuenta. He tenido orgasmos, pocos; no puedo decir que lo paso bien en la cama. Me unió a una persona, que es con la que estoy ahora. Fue el polvo del milenio, como yo lo llamo ríe.

Duró toda la noche; ya sabes que te pueden contratar por horas o por toda la noche. Él es escandinavo, vino una hora antes de tomar un avión para volver a su tierra, estuve solo una hora con él y noté que había una química tremenda; no hicimos el amor, él estaba demasiado cansado y no podía. Él sí, yo estaba muy sorprendida de mí misma.

Ahora mismo he dejado todo. Vive y trabaja allí, pero viene mucho a Reus. Es una relación que no creo que tenga futuro, no lo sé; tengo mucho miedo.

Sí, de volver a vivir lo que viví una vez y me hundió completamente. Sí, él lo sabe y me ayuda mucho. No entiendo esa frase. Las mujeres que hacemos esto… I: No sois todas iguales, ni tenéis iguales motivaciones. Para otras formas de prostitución, para las mafias que prostituyen a niñas yo promulgaría una ley que condenase a muerte a los traficantes. Todo el mundo se prostituye, yo no toco los cojones a nadie, todo lo contrario: De la península noruega, él nació en Trondheim.

Sí, pero te digo la verdad: El tiene una mujer fabulosa, hijos estupendos. Seis años uno, una hija de ocho y otro niño de cuatro. Todos con la misma mujer. Supuestamente, porque cada vez que venía a Reus se iba a ese sitio. La verdad, me llena mucho. Después de hacer la pregunta me doy cuenta de que es una gilipollez infame, pero ella responde igual.

Creo que sí, no quiero pensarlo demasiado. Es bonito aunque en mis circunstancias no lo es tanto, en el sentido de que no me siento libre con él. Conoce a muchas chicas porque se ha movido en este mundo, como cliente, y se preocupó mucho cuando vio que había algo especial; dejó de irse de putas, como se dice, pero se preocupó por mí, porque yo seguía con mi trabajo. Es imposible para un hombre del norte aguantar los celos. Los hombres de la península escandinava tienen fama de liberales… pero en realidad no es así.

Él siempre me ha respetado, ha dicho que haga lo que crea conveniente. Yo lo dejé no porque él me lo exigiese sino para descansar un poquito.

Llega un momento en el que tienes que frenar. Me mandaron a un domicilio de un señor que quería una chica aniñada. Me puse vaqueros y zapatillas y aparecí allí. El señor me hizo entrar y empezó a… I: Él era el sado, porque si me pide que le ponga a cuatro patas y le azote en el culo yo lo hago con mucho gusto, a mí no me supone ninguna violencia, pero al contrario, no.

Entonces empezó a ser un poco agresivo conmigo, a hacerme daño incluso, me cogía del pelo y tuve que frenar el tema; durante toda la hora me insultó. Las palabras soeces, el insulto vulgar es algo difícil de llevar, aunque te tapes las orejas. Él sabía que nosotros no hacemos nada de sadomasoquismo. Yo se lo había dicho: Había una rabia en él asombrosa. Sí, una rabia terrible, terrible. Me hizo un poco de daño y me puse violenta, le dije que si seguía así, me iba.

Pobre la mujer que había provocado ese odio. Pasé un momento de miedo, sí; era de esas personas que hablan poco, con miradas extrañas, inquietantes, que no sabes por dónde van a salir. Yo tenía miedo de que fuera un paranoico o un loco, nunca se sabe. Me hicieron muchas preguntas: Cuando se va una chica el dueño siempre piensa que ha encontrado un cliente y hay problemas a este nivel. Aunque no lo pueden demostrar, siempre te van poniendo pegas. Sí, y luego fuera, en el hotel, pero a través de la agencia siempre.

Sí, pero siempre prudente, en el sentido de que en este mundo hay muchas mentiras. En general no suelo hacer caso. No, no entiendo muy bien eso del matrimonio.

Ahora mismo no; podría vivir con él, seguro, porque hay algo; si no no habríamos mantenido esta relación, porque él tiene una posición social muy buena, forma parte de una gran familia, no tiene por qué andar con una chica que vende su cuerpo. Efectivamente hay amor, si no no se complicaría tanto la vida, creo; me puedo equivocar.

A este nivel hay para todos los gustos: Lo importante es que seas alta. Hay muchas chicas arregladas: Es una locura continua. En general intento no salir con él. Pero te puedo decir que en general las chicas confunden los dos mundos y es muy difícil luego salir y tener una relación normal con un hombre, sin pensar en la parte económica.

Esta respuesta me desconcierta, esperaba un sí rotundo. No, no lo sé hacer. Yo no he caído en eso; a ver: Trescientas mil pesetas al mes, estaba muy bien en comparación con un trabajo normal de una chica joven; no me podía quejar. En la agencia en el primer mes gané un millón trescientas mil pesetas. No me lo creía. Y no soy una top model. Me inventé una historia: Conmigo había mucho respeto porque, perdona la falta de modestia, creo que era de las pocas chicas que tenía algo de cultura.

Sí, con los hombres. Da mucha curiosidad porque no lo entienden. Ese es el negocio. Dependía, yo hacía un turno de noche y estaba localizable las veinticuatro horas, pero hacía un horario de doce de la noche a ocho de la mañana.

Podía haber hasta diez chicas por noche. Se duerme muy mal, muy mal. Si viene alguien nos cambiamos, maquillamos y presentamos.

Te presentan, te eligen y te vas con el cliente o bien a un hotel o a su domicilio o te quedas en la agencia. Para algunas personas sí es violento que no las elijan, yo siempre he llevado bien ese tema, hay gustos para todo, no tengo complejos y creo que… No, lo llevaba bastante bien… I: Trabajaba bastante bien en la agencia. Cuando me fui me dijeron que era una pena.

Sí, se me daba muy bien por ejemplo estar toda la noche con un hombre, no toda la noche follando sino hablando. Ir a cenar, tomar una copa, ir al hotel con él. No todas las chicas pueden hacer eso, algunas tienen un polvo de una hora. Una noche entera significa mucho dinero y generalmente los clientes repiten. Ya que creo que con él tienes una relación, digamos, sin querer exagerar, importante… C: También trabajaba todo lo posible para sacar horas.

Una Scherezade en Reus. Con mucha psicología, evidentemente no puedes estar haciendo el amor con un señor así y luego a la hora se va; no. Lo logras con mucho juego de cintura con la persona; yo detectaba algo en él, algo que me quería contar y provocaba confidencias. Cuando se soltaba, el tiempo ya no tenía importancia para él, para mí sí, yo tengo que cobrar, siempre cobro por adelantado. Eso es psicología pura. No siempre, pero ha pasado. Cuando es una persona que me interesa, no físicamente, sino porque veo que tiene mucho dentro, en general este tipo de personas que te va contando sus cosas, al que le vas sacando horas de su tiempo, es decir, de su vida, es gente interesante.

Cuando un hombre paga dos mujeres, en general quiere que las dos se lleven bien y nosotras nos elegimos, yo siempre hacía entrar a una chica con la que me llevaba muy bien y nosotras sabemos que, haciendo esto o lo otro, la persona queda complacida. Por un trío se puede pagar mil doscientos euros una hora. En el periódico las hay que piden cuarenta euros.

Sí, pero eso son agencias basura. Un trío de verdad, en una agencia como en la que yo estaba, son ciento veinte mil pesetas por hora.

Cuando llamé a una agencia, haciéndome pasar por cliente, para indagar sobre los precios, me pidieron doscientas mil la noche, dependiendo de la hora. Yo no hacía griegos. Es como todo, si se te dilata no pasa nada pero yo la verdad no es algo que solía hacer.

Una cosa es que vendas tu cuerpo y ganes mucho dinero y otra que te hagas daño, entonces es una tontería. Pero es muy solicitado, parece que en sus casas no lo suelen hacer. Prostitutas en plaza españa yo puta hablan las prostitutas Prostitutas en plaza españa yo puta hablan las prostitutas The book that brings such difficult and ambiguous subject should be written with care.

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A veces la vida marca un camino, para la prostitución también. Esta mujer de la que hablamos tenía novio que no tenía nada que ver con el tema y aceptaba el trabajo de ella aunque sufría bastante, el servicio costaba Algunas prostitutas tienen clientes fijos como es el caso de Susana nombre ficticio, no ha querido dar el suyo de guerra, la autora le tuvo que pagar para que le contara estas cosas.

Entre la clientela mayor suele haber mucho viudo y separado. Marta pagaba de piso a finales de los 90 con factura de tel unas Mucha sensibilidad, gran cultura y el don del misterio, se considera una Edelweiss, nació entre montañas y cascadas de río, solitaria y cariñosa, asistió a la Universidad, 5 idiomas, clase media alta.

Algunos hombres llevan a sus mujeres a la agencia, viene bien para redondear el mes.

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La historia de Berenice. La invité a cenar y llegó como si fuese una diosa,pertenece a esa clase de personas en las que la naturaleza ha sido de una generosidad enorme, dice Pisano: La historia es singular y entiendo que IP la haya contado.

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Isabel Pisano Yo puta. Parador del Sol 9. A veces, tengo miedo de no tener suficiente tiempo para escribir todos los libros que quisiera, para dedicar a quienes quiero: Los buenos sentimientos normalmente despiertan sospechas, del sentimiento en sí y de quienes lo profesan. A Joana Bonet; es curioso, casi al final de mi vida descubro que esta tiene un antes y un después de Joana. El día en que ella nació el mundo salió ganando en la cultura, el razonamiento, la palabra. A Matilde Arce, con quien he dividido la mayor parte de mi vida, con devoción mutua, solidaridad.

A María José García, por todo lo que nos une, por ese jardín que ambas cuidamos día tras día, por la felicidad inaudita que el querernos nos depara. Para que entre nosotras nunca cambie nada. Y gracias a Sandra Pérez, colaboradora invalorable, que buscó testimonios para este libro con la misma intensidad que yo misma. O tal vez sí la sociedad quiera saber, pero con una morbosa curiosidad que hay que enmascarar a toda costa. En ese momento comprenden que es una forma como otra de hacer la suma de la propia vida e intentar cuadrar las cuentas.

Tal vez a los clientes de esas niñas que recogen en sus coches en Casa de Campo en Madrid o en Villa Borghese en Roma, crías que tienen sin duda la edad de sus propias hijas y que no pueden elegir, ni escapar, ni rebelarse. Solo ellas que lo han padecido, soportado o gozado, nos pueden contar la explotación infame de las bandas, el cinismo de las autoridades, las complicidades sin nombre, la vida como esclavas del sexo, comer, dormir y la calle por delante.

La noche, la soledad total, lejos de todos los afectos, sin conocer el idioma, sin amigos. Castigos corporales sin nombre, sevicias de todo tipo y humillaciones para quien no logra cumplir la cuota establecida por el boss.

Cientos de historias iguales: Cuando, por idea de Joana Bonet, empecé a buscar documentación para este libro, emprendí viaje a través de un mundo donde se vende algo especial: Esta es una frase ambigua a propósito, pero sirve para separar las historias: Al terminar el libro tengo la impresión de que llevo toda la vida entre putas, el término no quiere ser peyorativo, pero creo que es de verdad así.

Analizando al detalle los hechos, uno vive prostituyéndose cotidianamente hasta con una sonrisa o un golpe de melena. Golpear estéticamente al interlocutor para obtener algo: Comerciar con la propia atracción es algo que hacemos tan cotidianamente que ya no nos damos ni cuenta. En este salto sin red, debo confesar que me sorprendieron muchas cosas: Hablan las prostitutas empieza en el momento en que una chica dice: Las prostitutas de la jungla.

En la selva amazónica trabajan niñas de ocho a catorce años en el prostíbulo de Troca Tapa, sus clientes son los garimpeiros. Martinha ha llegado a cumplir los 28 años y es la patrona del lupanar, pero es una excepción, casi ninguna llega a cumplir los veinte. De las de la selva a las meninas da rua, Adriana da Silva y Andrea Nascimento, que esquivaron, hasta ahora, a los escuadrones de la muerte. La historia de Anna, nigeriana, que recibió el 4 de mayo la caricia del Papa y espera el milagro de su curación del sida, aunque yace en fase terminal de esa enfermedad en un hospital de Rímini.

Historias de todo tipo y especie, de violencia, de abusos inauditos, de vergüenza, dolor, humillación, abortos, muerte, lujo, dinero y droga. Tenía 80 años y era la mejor, ya que solo hacía trabajos orales. Hoy, con marido e internacionalmente consagrada como reporter, la prostitución es una anécdota olvidada en su vida: Y cuando pagan las mujeres: Las que no tienen nombre, ni tumba, ni una oración de adiós, ni una flor a su recuerdo.

Las que llegan a la Morgue desmembradas, decapitadas, despojos humanos que un día no muy lejano formaron una guapa muchacha que soñó, amó y se rebeló contra su destino. Sus asesinos quieren demostrar que el juego va en serio; nosotros, los testigos, no albergamos la menor duda.

Esta investigación periodística se completa con una visión de las diferentes posibilidades que rodean el negocio, incluyendo la pornografía. Se ha dado también esa definición a una muchacha que, sin ser prostituta, es metida en el mismo saco cuando interpreta una película porno. Entrevista con una protagonista de las mismas, que explica los entresijos del sexo para mirones. Las exigencias de los clientes, la larga lista de los sueños y fantasías masculinas, que a fin de cuentas es exigua.

Mi juventud, por una serie de circunstancias afortunadas, me llevó a vivir en círculos exclusivos, la prostitución constituía entonces una leyenda de mujeres que se hacían ricas follando: La superficialidad de mi actitud cambió cuando, recién llegada de Italia, decidí comprar en Madrid un pied-à-terre para habitarlo durante mis breves permanencias aquí.

No consulté con nadie y compré un estudio. Existía, como es obvio, la otra cara de la moneda. Empecé, por lo tanto, por allí, a recoger testimonios en la calle donde había vivido y de donde había salido huyendo.

He intentado conservar el lenguaje coloquial, a veces desenfadado de esos testimonios. Diario El Mundo, 21 de febrero de Particular, estudiante tímida pero morbosa. Hago todo lo que quieras pero al natural. Hay quien cuenta su vida en pocas frases, como Lorena, que se autodefine madura y preciosa: Comienzo mi investigación en primera persona: El periódico, en un recuadro bien visible publicita la necesidad de señoritas para contactos y que la ganancia mensual mínima es de Me ofrezco para el trabajo a una voz impersonal: Al otro lado del auricular la mujer me hace la pregunta fatídica: Ataco de inmediato con una demoledora pregunta que anula todos los prejuicios burgueses y sobre todo el principio sacro de que la institución matrimonial se basa en un contrato excluyente y exclusivo: Mí interlocutora no se inmuta, como si recibiese a diario este tipo de pedidos.

Pero es una suerte, así me siento menos avergonzada. Se dedican a la publicidad, son deportistas, con pecho bien formado, cinturita, unas medidas de Hay modelos que salen en revistas, en televisión, en Playboy, hay señoritas guapísimas.

Su trato es muy especial, son muy cariñosas y muy complacientes. Te costaría entre Me marco un farol. Hablo con mi marido y te vuelvo a llamar… No sé cómo escapar de esa mujer tan amable que me enumera todo lo que tiene en su mercado de carne humana, tengo la impresión de que estamos hablando de un pavo para Navidad.

Ella no quiere cortar: Son muy guapas, te lo digo de verdad. Estamos en la calle Huertas, No es agradable tener que pagar a la chica; ni para vosotros ni para ella. Existen dos tipos de prostitución: María José induce a hacer una reflexión sobre el papel de los medios de comunicación.

Oferta y demanda El objetivo del estudio era dibujar el perfil de la persona que se ofrece y, analizada la oferta, obtener el perfil de la demanda. Se cogió una semana entera, de lunes a domingo del 10 al 16 de enero de Se eligieron tres periódicos de tirada nacional: El Mundo, El País y Diario Dentro de los anuncios aparentemente personales, tenemos los de agencias y los particulares.

Era, por tanto, una agencia, y había que contrastar los teléfonos. Unos señalan características físicas de las personas: Otros, servicios sexuales aparentemente atrayentes: Acaríciame en tu casa. Contactos a altísimo nivel. Edad mínima dieciocho años. Se asegura la discreción e incluso algunos avisan de que la casa adonde ha de acudir el cliente no cuenta con portero.

En esa muestra hay un total de 1. De ellos, treinta ofrecen la entrega total al cliente para que este pueda satisfacer todos sus deseos, sin límites. Esta conducta lleva implícita la anulación total de la personalidad de la prostituta. La mayoría oscila entre 6. Hotel, domicilio propio y un alto porcentaje en el local de la agencia que no se declara como tal.

Los anuncios de las agencias: El resto es prostitución masculina. Aunque hay un alto porcentaje de anuncios nuevos que aparecen en este día: El límite lo pone el cliente.

Ganancias que aportan los anuncios El total de publicaciones breves en una semana es de 5. Un módulo cuesta 7. Si lo trasladamos al mes, son 38 millones de pesetas; al año, millones de pesetas.

No, esto es solo una parte del capital que mueve la prostitución. Aquí hay que sumar el gasto que hace el cliente: Trabajamos con señoritas entre 18 y 25 años, generalmente estudiantes, modelos, empleadas, amas de casa. Siempre puedes ver al cliente antes de que él te vea a ti. Los ingresos oscilan entre uno y cuatro millones de pesetas mensuales. Ideal para extranjeras que quieran regularizar su estancia temporal en España.

Te recordamos que esta actividad es legal desde el nuevo Código Penal de Durante una cena en casa de gente de alto standing, alguien me da el móvil de Patricia, una argentina que controla a un grupo de chicas que cobran un millón de pesetas por noche. La llamo intentando un encuentro: Acepta como normal que él acuda a un lupanar a buscar hembra, pero comprende que desprecie en el fondo de sí mismo a la mujer que paga, para ella no vale el principio de igualdad.

Quien se vende y quien paga a quien se vende pertenecen a la misma raza, sin distinción. No tengo ni la menor idea de dónde se consigue un pasaporte falso, y le advierto: Ella insiste pero no puedo conseguirle lo para mí inconseguible, aunque si pudiera tampoco lo haría.

Patricia juega su baza en que la historia de una mujer que ejerce la prostitución es algo muy íntimo, muy privado. Por una casualidad le mando un cliente: Pero Patricia le da a mi amiga, a quien acompaña su marido, cuatro citas en una noche en sitios distintos, el encuentro previsto para las veinte horas se produce a medianoche.

Mi amiga y su marido eligen en el book de Patricia una joven que parece una teenager: El matrimonio sale del encuentro convencido de haber equivocado todo en la vida… Dejo pasar unos días y la vuelvo a llamar: Mi farol es desmesurado pero cuando uno dispara una gilipollez enorme lo hago a menudo el interlocutor siempre pica. No puedo aceptar; el presupuesto que tengo para pagar el tiempo de las mujeres no me lo permite. Patricia me hace una propuesta distinta: Tampoco puedo ayudarla en eso.

Cuelgo verde de envidia, imaginando a Patricia desnuda y encremada, haciéndose un masaje: Como se dice en italiano: Mireia acaba de dar a luz; la veo avanzar por el pasillo de la casa que regenta en un barrio muy exclusivo de Barcelona y no sé cómo me la imaginaba después de nuestras innumerables llamadas telefónicas, pero es una mujer joven, rubia, sin nada de maquillaje: Si la observas mejor, su mirada denota rapidez mental, no sabría decir si también inteligencia.

Paco, su marido, ex pintor y decorador en Venezuela, me muestra con orgullo la casa donde nada es lo que parece: La primera habitación tiene las paredes forradas con una tela levemente aterciopelada, con grandes vetas negras y blancas, imitación de piel de cebra. Una gran cama redonda preside la habitación, y a corta distancia del lecho, una jacuzzi. Cada dormitorio lo tiene, de diferentes tamaños y de distintas formas. La impresión que se tiene al entrar en las habitaciones es que uno ha retrocedido en el tiempo, a principios del siglo XX o finales del XIX.

Una mampara de cristal rompe la atmósfera kitsch, tal vez deberían haber puesto un vitral art déco o art nouveau. El cristal blanco indica la ducha y en una pequeña habitación, separado, hay un bidet. Me muestran con amabilidad la vieja casa y en el salón hay varias chicas y muchachos vitaminizados, se ve que todos pasan muchas horas del día en el gimnasio.

El marido de Mireia, notando mi sorpresa al ver a los chicos, dice: Refiriéndome al porno, ensalzo el éxito de la iniciativa: Y sí, ochocientas mil pesetas es mucha pasta pero la belleza absoluta, la juventud, el templo sacro que debería ser el cuerpo de esa diosa de chocolate, vendido por un rato a quien pueda pagarlo, me da la impresión de que se deprecia, siento tristeza.

Mireia percibe al vuelo mi incomodidad y aclara: En ese momento suena el timbre de la puerta, en el vídeo se refleja un hombre gordito y no muy alto, sería el contable perfecto de cualquier empresa. Me sorprendo porque estamos en horario de oficina. Las chicas se agitan, todas quieren que las vendan a ese cliente en especial. Tuvo el orgasmo a los diez minutos. Lo dicho, este es un negocio, implicaciones morales aparte, vencedor.

Es una persona interesante y muy disponible. Ya se sabe, el karma y todo eso. Cada apartamento tiene un jacuzzi. Lo que hacen siempre es meterse con el cliente, juguetear un poco, a veces darle un masaje y luego, a partir de ahí, meterle en la cama. Hubo un caso en el puticlub que a una de las chicas se le escapó un poco de sangre y el cliente se puso furioso.

Ella le dijo que le acababa de venir, él le contestó que si fuera ella, estaría en casa cuatro días con las piernas levantadas tomando el sol o leyendo un libro y no trabajando. El tío no quiso pagar.

No, porque no es una actividad legal. Concha ha dicho algo que parecería estar en contradicción con la Ley sobre la Prostitución de , y se lo hago notar. Creo que es ilegal, pero no estoy segura… I: Tampoco te lo sé decir. Imagino que se le metería en un coche y se le llevaría al hospital. No a la fuerza, hay hombres que no llaman por teléfono, sino que se pasan por allí. A veces vienen dos amigos y yo estoy sola. No durante todo el día.

Yo no hablo así, vendo a las chicas de otra manera; soy buena, sobre todo para los negocios en diferentes idiomas, para gente que viene del extranjero. Imaginemos que soy un cliente y quiero una chica, véndemela. Lo primero que preguntan es si tengo servicio, digo que si.

Empieza a hablar en inglés. Me has casi convencido. C en español otra vez: Sí, pero es un riesgo que asumen. Yo como encargada tengo la obligación de verificar antes, de asegurarme adónde van. Si alguno me dice que solo tiene móvil, contesto: No, algunos mientras esperan me preguntan qué hago yo allí, si es mi profesión permanente, algo normal. De todo, hay chicos jóvenes de veintidós o veintitrés años, muy guapos, atractivos, pero muy tímidos, que son capaces de ahorrar durante una semana, porque una hora vale cuarenta mil pelas: Me acuerdo muy bien de un chico que era muy inseguro.

Había estado con una tía con muchísimo pecho, que se había operado, una salvadoreña, una tal Malena. Ella se va de compras todos los días: Me dijo que había ido a una doctora en Madrid muy conocida y que le había cobrado ochocientas mil pesetas por una liposucción, pero no solo de aquí se señala las cartucheras sino que le quitó toda la grasa del cuerpo entero, la ha dejado preciosa. Esta es una tonta perdida, no sabe nada, no lee y habla así la imita: Viene a las doce de la noche, se acomoda en su habitación y espera a alguien, si no la vendo, se queja al patrón y debes saber que en la casa se graban todas las conversaciones, todas.

Así que el patrón podía escuchar perfectamente que el cliente decía: Luego la ves en la calle y dices: La vi un día fuera de aquí y parece una emigrante. Por la calle va totalmente diferente: Es por la noche cuando se transforma. Por un anuncio en la prensa: Fui y me entrevistó el dueño, en una de esas camas kitsch tan horribles que tienen, me hacía preguntas como si fuera el director de una ONG en vez de un empresario de prostíbulo.

Empezó a enumerar lo que quería de mí. Puede ser, sé que las putas quieren que me echen. Me hacen malas jugadas. Pero yo en lugar de bajar la cabeza, cuando ellas se portan sin educación ni respeto hacia mí, paso de ellas, hago mi trabajo, me voy a mi casa y vivo otra vida.

Pero aguantar, he aguantado hasta el aburrimiento. Con la que peor me llevo es con Malena, que es una protegida de la agencia. Sí, es una chica que formó la agencia: Hasta tiene su piso a cien metros de la agencia y ella, como no tiene amigas, todas las confidencias se las hace al dueño de la agencia.

Estos sí que no saben absolutamente nada de su actividad. Vive una doble vida. Le pregunté qué hacía cuando veía a su novio. Me dijo que se iban a cenar y a las doce se marchaba.

Esta es una regla general de todas las agencias de contactos. Pero hay un amigo de él que llamó para que le enviasen una chica y como Malena estaba disponible, la mandamos. En la casa existe una norma: Ella llegó a la puerta de abajo, tocó el timbre y él abrió, pero no sé por qué razón, el tío bajó, en lugar de esperarla arriba, ella le vio venir y le reconoció: Una cosa similar le pasó a otra chica. Es una de las que nunca duerme en la agencia, secretaria de dirección de una empresa italiana situada en Barcelona; una que la ves y piensas de todo menos en esto.

Su nombre artístico, artístico por llamarle de alguna manera, es Susana. Se parecen como dos gotas de agua. La conozco, la he entrevistado. Ella es secretaria y habla muy bien italiano e inglés. Tiene clase para dar y tomar. Un día llamaron para un servicio en un hotel. Me llamó desde el hotel acojonada: Le vio antes de que él la viera a ella, salió pitando. No era su jefe, sino el director general, el que viene una vez al mes, dos días para ver qué tal va la empresa.

Podía haberse quedado, lo mismo cambiaba su destino, la ascendían… C: Para mí lo del puticlub es temporal, para salir adelante y sacar algo de dinero, tenía las arcas totalmente vacías. No es por desanimarte pero si las chicas del puticlub te hacen la guerra tienes las horas contadas. Las putas me hacen la guerra pero yo nunca miento, si un cliente me pide una Brigitte Bardot de veinte años no voy a mandarle a una horrible de setenta.

Sí, una que hace de todo. Todo el repertorio guarro: No te cachondees que hay quien lo pide: Vive sola con su hija y es capaz de dejar a la niña de tres o cuatro añitos, ir, follar y volver, es la forma en la que hace dinero. Tal vez ellas no son drogodependientes, pero involucran al cliente. Una chica drogodependiente no se libera nunca de la prostitución. De estas que trabajan en Reus te aseguro que no hay ninguna drogodependiente, eso se nota. Yo nunca tuve la intención de llevar a nadie al huerto, estoy allí por mi sueldo, no quiero una propuesta, ni indecente ni decente.

No se considera hermosa. Mide 1,75 y pesa 58 kilos. Su cuerpo proclama a gritos que ha sido trabajado en el gimnasio, no tiene un solo gramo de grasa, atlético y armonioso. Sí, paso muchas horas en él. Eso no tanto, no, aunque ya ha pasado. Eran bastante distantes los dos.

No, no me trató con la familia. Mi intento de un cuestionario freudiano, que le haga abrir su corazón, se estrella contra su hablar escueto, el muro de privacidad que ella ha alzado entre las dos. Tanto vale, entonces, entrar de lleno en el meollo de la cuestión: Fue de una manera casual, me independicé y me hacía falta dinero para un recibo y un señor en el metro me ofreció ayuda a cambio de… I: Me dejó su teléfono y cuando me pasó eso, le llamé y acepté.

Hacía mi trabajo normal y luego tenía contactos con ese señor. Sí, desde que era pequeña. Bueno, en realidad esa no fue la primera vez. También hice una pequeña incursión en una sauna y fue con un psiquiatra precisamente… Susana comienza a deshilvanar sus recuerdos, se nota que había cancelado de su vida las humillaciones; con lo peor que puedes hacerle a una ofensa: Sí, fue con un psiquiatra la primera vez, ahora que lo recuerdo bien.

Fue muy brusco, muy bruto. I abro los ojos desorbitados, al tiempo que pregunto incrédula: Sí, fue muy decepcionante porque me trató muy mal, de una manera muy salvaje y cruel. Le daba morbo hacerme daño. Es una manera de sobrevivir, simple y llanamente. Eres muy guapa, podrías emprender otro tipo de actividad… S: Sí, pero te cierran las puertas en todos lados: Si me quiero poner a limpiar, no me cogen, y si me quiero poner de camarera tampoco. Es un lío y la sociedad no te acepta. Cuesta hacerte un hueco.

Sí, algunas veces sí. Susana introduce un elemento nuevo. Siempre coges cariño, pero tanto como enamorarse es muy difícil porque hay tensión en una relación de este tipo. A alguno no, les da rechazo, por pena o porque se sienten intimidados.

Los de edad media no, a ellos no les suelo gustar. Todos dicen que me parezco a Sharon Stone. No, no puedes decir que no. Y hay que tener mucha vida interior para aceptar a todo el mundo. Sí, no hay problema. Aunque es complicado, claro. No lo sé, pero es posible que sepan algo.

Pues intimidada, en esto hay mucho enfermo, mucho obseso, mucho reprimido y te toca a menudo ese tipo de hombre. Llega un momento en que te das cuenta de que si se le cruzan los cables, te puede pasar algo. Y de setenta… S: Me dijeron que cuarenta mil pesetas a la hora.

No, ese es un tipo de contacto que te sale una o dos veces a la semana. Conozco a una mujer llamada Patricia que dice que sus chicas ganan un millón de pesetas por noche. Creo que es mentira pero podría ser verdad. No, tan agresivos no han sido nunca. Sí, lo piden, pero yo no lo hago. Muchas chicas no lo hacen. Cinco o seis días. Te voy a comentar algo: Para toda la vida. Hay una gran falsedad y un gran martirio en este trabajo, nadie te ayuda. Es una lucha constante diaria. Sí, algunos van de enamorados, pero son muy falsos.

En que tengo experiencia y en que se ve que no es cierto. Entonces es obvio que lo hacen para conseguir de ti mayor entrega, lo que siempre es gratificante. Es un juego y yo les sigo la corriente. Porque es menos complicado y también porque te pueden caer bien. Sí, pero sobre todo temen al compromiso. Sí, la mayoría, porque esto se conoce como un vicio y tienen miedo a engancharse. Creo que sí, pero siempre las hay mejores. Sí, también, un cincuenta por ciento de las veces me lo piden.

La verdad es que sí, me siento invadida. Ignoro que al ser viernes en la ciudad sucede un fenómeno parecido al de Nueva York: Me desespero porque sé que llegaré tarde y efectivamente llego con una hora de retraso. Ella ya se ha marchado pero vive al lado del bar, llamo y baja enseguida. De cabellos negros, largos y sedosos, sin nada de maquillaje, con una piel blanca de seda pura, una nariz perfecta y unos ojos negros donde se deposita toda la ternura de este mundo.

Lleva pantalones negros anchos y una camisa blanca inmaculada. Sandalias de charol negro sin tacón. Mide cerca de 1,80 de estatura. A las doce menos cuarto empiezan a apagar las luces con intermitencia de tres minutos.

Creo que tuve la misma infancia que tiene todo el mundo. Eso es muy genérico, no hay una infancia igual para todo el mundo. No fue fabulosa, pero estuvo bien. Mi padre me quiere pero no es demostrativo, nunca me trató mal.

Tampoco tuvimos un montón de dinero, pero sí el suficiente para vivir. No mucho, he tenido bastante; cada persona tiene cosas que desea y siempre deseamos algo que no tenemos, pero no había nada especial, claro que deseaba ser muy guapa y… I: También tener ropa bonita, cara, ser como una actriz de Hollywood y todo eso.

Soñaba esas cosas cuando niña, pero nunca me faltó de nada, ni ropa ni comida. Vine aquí hace casi dos años. Llegué con mi ex novio que me dejó y como estaba en una situación horrible, sin amigos, ni dinero y sin hablar el idioma, llamé a una amiga mía que vive aquí. Es paisana mía y me dijo que tenía unos conocidos, buenas personas, que podían ayudarme. No explicó nada, solo me dijo que podían darme trabajo y yo como no tengo papeles y… I: Hablé con ellos y no tenía ni idea de lo que se trataba, nunca pensé que se tratase de eso y sobre todo nunca pensé de que yo pudiera hacerlo.

Tenía miedo de coger enfermedades… I: También tenía miedo de que me tocase una persona loca, pero el dueño de la casa me dijo que conocen muy bien a casi todos los clientes, que por qué no probaba y si no me gustaba lo dejaba, que no pasaba nada. Pienso que es un trabajo… I: Se puede ganar bastante pero es un trabajo duro.

No muchos, porque el dueño me ha dicho que no me interesa tener un montón de hombres a la semana; depende: Con la cara y el físico que tienes en cinco minutos te enamoras y te casas. Nadie sabe lo que hago, mi familia y todo el mundo piensa que estoy de camarera pero así no puedo sobrevivir, tengo muchos gastos y esto es algo que me ayuda.

Sí, se paga doble. Depende del tipo de trabajo, yo no hago muchas cosas: Es… Eso es una cosa muy rara y aquí se trata como algo normal. No; hay muchas personas con las que tengo casi amistad; tengo un hombre que viene a llorar. Solo se suele llorar por esas cosas, y por tantas otras, la verdad… M: No, es un pobre hombre que tiene una vida… es una persona muy sencilla, me sabe muy mal por él, es muy buena persona, de verdad, pero no tiene amigos, no tiene nadie con quien hablar.

Y habla conmigo, llora como un niño, me cuenta todo. No sé por qué, no sé qué pasa con las relaciones entre mujeres y hombres. Vienen muchos hombres casados y dicen que casi no hacen el amor con sus mujeres o que lo hacen una vez en dos o tres meses.

Este trabajo tiene momentos que parece una sala terapéutica, creo que he tenido suerte con los clientes, nunca he tenido problemas. Por eso lo hago con la agencia, eso es una cosa y otra ponerte en la calle.

Horrible, horrible, estaba tan asustada… Era un cliente que llevaba muchos años con la agencia, después me sentí mal, sucia. Como profanada en algo que ya no se puede recuperar… I: Sí, pero sentí un asco indescriptible… Pero bueno, poco a poco me he ido acostumbrando. Te pone en enormes dificultades el hecho de irte con una persona que no conoces. Tal vez si lo hubiese tenido ya lo habría dejado. Pero había un plazo para ir a la policía y hacerse los papeles gracias a la nueva ley. Es que tengo miedo de ir a la policía.

Yo intento arreglar su vida con un frustrado sentimiento maternal y, como una sobreviviente nata, comienzo a inventar o descubrir salidas a su situación.

Puedes decir que eres estudiante. Ya voy a una escuela. Pero así no puedo conseguir los papeles. Pero no soy feliz.

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